Saltar al contenido

Regulación emocional: no se trata de estar siempre tranquila

A veces intentamos regularnos haciendo que la emoción desaparezca. Respiramos para dejar de sentir, nos distraemos, analizamos o seguimos trabajando. Eso puede aliviar, pero no siempre genera seguridad.

La regulación se construye aprendiendo a reconocer señales, orientarte al presente, ampliar recursos y comprender qué necesita tu cuerpo en cada momento.

Señales cotidianas

  • Tu cabeza no para.
  • Te cuesta notar hambre, cansancio o necesidad de descanso.
  • Pasas de sostenerlo todo a explotar por algo pequeño.
  • Te bloqueas o desconectas.
  • Una conversación ocupa tu mente durante días.
  • Intentar relajarte te pone más nerviosa.

Qué se puede trabajar

  • Señales corporales y margen interno.
  • Activación, bloqueo y desconexión.
  • Herramientas de orientación y regulación.
  • Emociones difíciles sin evitarlas ni reprimirlas.
  • Regulación antes de decidir, delegar o poner límites.

Preguntas frecuentes

Porque no todas las herramientas sirven para todos los estados. A veces el cuerpo necesita orientación, movimiento, contacto con el entorno o comprensión antes que relajación directa.

¿Quieres profundizar en esto dentro de un proceso terapéutico?

Puedes solicitar una primera sesión para explorar qué te está ocurriendo y si mi forma de trabajar encaja contigo.

Usamos cookies esenciales para el funcionamiento de la web. Puedes consultar nuestra política de cookies.